«Y cuando las pérdidas de sentido de vida nos dejan vacíos en el alma…» // Memorias reflexivas de un caminar por el aprendizaje (diario de un ontonauta)

Facebooklinkedin

Y sí para comenzar nos ponemos a reflexionar sobre¿Cuántas veces a lo largo de nuestra existencia no le encontramos sentido a nuestras vidas? ¿Qué le da sentido a tu vida ahora? ¿Qué no le da sentido a tu seguir viviendo ahora? ¿Con qué dilemas existenciales has convivido y sigues conviviendo? ¿Qué relación o relaciones puedes encontrar entre alma y sentido? ¿Es posible separarlos? ¿Cuándo perdemos el sentido de vida significa entonces que hemos perdido el alma?y podemos seguir indagando…claro esta que aquí hay mucho pan que rebanar o mucha tela que cortar…pero siempre podemos empezar por algún lugar o hilo o costura dentro de todo el tejido que representa nuestra forma de ser humanos en el mundo.

Si nos vemos con un poco más de detalle nos daremos cuenta que a lo largo de nuestras vidas siempre hemos necesitado crear y establecer algún tipo de sentido / motivación / impulsor / meta / objetivo que nos permita y a su vez facilite nuestro seguir viviendo / respirando. Un «algo» o varios «algos» que nos haga levantarnos cada día y seguir para adelante, superando los «obstáculos» o «desafíos» que vayan apareciendo en el devenir…acompañados siempre por nuestros «fundamentos claves de vida» (valores, principios, actitudes, fortalezas, talentos, esencias); y desde toda esa base o plataforma existencial, encaramos y nos decimos que todo es posible y nada ni nadie podrá detenernos…y con mucha humildad, amor, resiliencia y perseverancia vamos pues construyendo ese futuro que deseamos vernos como seres humanos en convivencia con otros u otras. Sin embargo; estos sentido de vidas que nos vamos creando para seguir por la «maratón» de la vida van cambiando y son diferentes de acuerdo principalmente a lo que vayamos interpretando de las vivencias (necesidades, deseos, inquietudes y expectativas) que vamos teniendo en la diversas etapas de nuestras vidas y en las convivencias que tenemos dentro de los sistemas relacionales de los que formamos parte (o hemos conformado a través del tiempo).

Lo que te hace sentido ahora en tu vida no necesariamente es lo que hará sentido más adelante en otro momento de tu vida. Y también es bueno tener claro que al ser de alguna forma «agentes generadores de sentidos de vida» para seguir en nuestro mundo, esto nos remite a dos aspectos clave que constituyen a todo ser humano; uno es nuestro permanente sentido de in-completud (siempre nos falta algo, no es suficiente, no estoy completo, me quedó pendiente esto, no alcance a terminarlo o nunca llegué a vivirlo y así podemos seguir…somos seres incompletos hasta el final de nuestro tiempo) que viene bien acompañado de nuestra predisposición genética para el sufrimiento que ya sabemos que forma parte del «drama humano» y es aquí así somos, no somos perfectos. Y el otro aspecto clave de mucha sensibilidad es el que tiene que ver con nuestra propia existencia o mejor dicho «supervivencia» en este mundo…y es que rigurosamente es así…si no le encontramos sentido a nuestras vidas entonces ¿Para qué seguir?, no tiene sentido continuar…aquí sí que la cosa se pone muy sería y no es para nada una exageración o en todo caso no busca serlo…es sólo para que tengamos muy en cuenta lo que esta en juego cuando hablamos de «pérdida de sentido de vida».

Dicho esto último esta claro que todos en algún momento de nuestras vidas hemos tenido experiencias «no tan buenas» que nos han hecho sentir desde nuestro ser emocional que nuestras vidas ya no tienen sentido o que a partir de «esas» experiencias hemos perdido el sentido de aquello que nos movía a seguir viviendo para construir esos futuros que tanto deseábamos y que por ejemplo ahora en el presente vemos como se están diluyendo ante nuestros ojos. Entonces cuando hablamos de «sentido de vida» no estamos descubriendo nada que no hayamos experimentado a lo largo de nuestro caminar por la vida; lo que no significa no profundizar más sobre «esto tan determinante en lo humano»…para comprenderlo mejor en nosotros mismo y a su vez en los demás…para que en la medida de lo posible siempre podamos tener a la mano un plan de acciones de «prevención» o «contingencia» que nos ayude por lo menos a mantenernos a flote cuando a veces la vida nos sorprenda con «algún evento» o «eventos de pronto sucesivos» que nos traigan abajo todo el sentido o sentidos de vida que podamos tener en nuestro ahora, y que de un momento a otro…tenías todo y ahora no tienes nada…tu proyecto de vida por el que trabajaste durante muchos años se perdió en tan sólo una fracción de tiempo y te quedaste sin nada…«te quedaste vacío».

Y desde nuestras formas de ser humanos que hemos vivido diferentes y diversas experiencias, desde nuestras particularidades emocionales por cierto; cuando nos toca estar sumergidos en «pérdidas de sentido de vida» inevitablemente en muchos casos (no en todos, somos seres diferentes, y general nunca igual aunque sí tal vez en forma parecida o similar) nos vemos hacia dentro nuestro buceando en zonas oscuras y vacías, cual si fueran cráteres o fosas profundas que podemos encontrar en la superficie marina debajo de los mares (haciendo aquí una referencia analógica en la que nuestra alma es como un «mar de fondo»); nos sentimos pues en último término…vacíos de corazón y con sentimientos encontrados, sin ganas de seguir, a oscuras sin saber para donde ir para salir o sin encontrar la luz que nos vuelva a guiar hacia la superficie y seguir respirando. Vivimos entonces toda una mezcla emocional (principalmente entre cólera, tristeza y miedo en cualquier orden; y en una infinidad de matices, proporciones e intensidades) propia mayormente de las personas adultas que nos lleva a conectar / entrelazar en forma significativa y persistente…las pérdidas de los sentidos (propósitos) de nuestras vidas con los vacíos que sentimos en nuestros corazones…en nuestras almas (pensamientos y emociones entrelazados como un sólo tejido que nos constituye).

Hasta este punto podemos decir entonces que sentido de vida y alma van de la mano; y que finalmente constituyen en su expresión más profunda, los tipos de personas que somos en el mundo. Aquí tienes un interesante punto partida para que puedas seguir explorándote y conociéndote un poco más y así puedas a su vez seguir mejorando como ser humano.

Las pérdidas de sentido de vida que nos dejan vacíos en nuestras almas son esencialmente nuevas experiencias que nos pueden llevar a acceder a nuevos aprendizajes que nos sigan guiando favorablemente por el camino de la mejora humana continua. Recordemos que siempre somos co-responsables de todo lo que nos pasa y esto que estamos reflexionando no es la excepción. Tampoco vas a esperar a volver a chocarte con el mismo muro o tropezar con la misma piedra; y es que desde el camino del aprendizaje siempre podemos prevenir o reducir impactos del sufrimiento o sufrimientos (ahorrar costos humanos) y tomar acciones diferentes que en la medida de lo posible nos lleven a estar un paso adelante de estas «pérdidas y vacíos».

Y te dejo esto último; sí ya estás sumergido en tu pérdida de sentido y sientes tu alma vacía…no te apresures en encontrar las respuestas para salir de esa oscuridad ni fuerces tus emociones a «no sentir»…vive tu dolor sin desesperarte…se compasivo y empático contigo, trátate bien y con respeto…deja que el tiempo y tus energías fluyan en forma natural sin restricciones y con flexibilidad…deja que la pelota corra a ver que pasa y cuando sientas que te llega la luz, déjate llevar con amor y humildad…y después cuando lo tengas más claro, retoma tu vida y llena nuevamente tu alma…y muévete con todo hacia tu nuevo sentido de vida… ¡Bienvenido(a) nuevamente a nuestro mundo! ¡Ya lo sabes! ¡Tienes con que hacerlo!.

Visitas: 0

Acerca de Clever Morante

Esposo de Giova. Hijo de Margarita. Perseverante, analista y comunicador. Pasión por indagar, aprender y escribir. Coach Profesional Certificado con experiencia en desarrollo de personas, equipos y organizaciones; e Ingeniero Industrial con experiencia en el sector industrial ocupando puestos de liderazgo en varias de sus gestiones clave. Emprendedor independiente del coaching profesional desde mi Fan Page "La Posada de los Aprendices" que es un espacio virtual enfocado al desarrollo personal y organizacional en donde estoy creando contenidos de valor (artículos y videos), haciendo presentaciones en vivo y ofreciendo mis servicios de coaching.

Deja una respuesta