“¿Hasta dónde estás dispuesto a explorar en tú Interior para Maximizar tú Crecimiento Personal?… ¿Protagonista o Espectador de tú Aprendizaje Transformacional?…”

Facebooklinkedin

Los seres humanos tenemos la maravillosa capacidad para aprender e ir incorporando acciones que van a formar parte de nuestro repertorio que vamos ejecutando en forma automática a medida que vamos creciendo desde que nacemos como por ejemplo; el aprender a usar el lenguaje, lavarnos las manos, ir al baño, caminar, saltar correr, etc. En esos primero años de nuestras vidas se da un aprendizaje de primer nivel llamado también “aprendizaje por imitación”, que es el más superficial o externo de los niveles de aprendizaje. Normalmente los niños imitan a sus padres y aquí se producen los primeros sesgos y juicios, nuestros primeros aprendizajes emocionales y corporales, los primeros tipos de conversaciones, entre otros tipos de aprendizajes; que juntos van a constituir al ser humano adulto en el que todos nos vamos a convertir. Aquí si bien los niños tienen esa natural inocencia y espontánea curiosidad para indagar y aprender, siendo hasta cierto punto protagonistas de su aprendizaje pero también espectadores del mismo al ser aún dependientes de sus padres, aunque en estos tiempos una buena mayoría no se quieran hacer cargo de su aprendizaje pero igual hay una línea natural de jerarquía en la que ellos de alguna forma “lideran”. En ésta etapa de la vida, la “mirada” del humano es principalmente externa hacia todo lo que rodea su mundo, particularmente hacia los otros humanos con los que convive.

Luego de esos primeros años, cuando una persona ya se encuentra en la adolescencia y comienzan sus estudios superiores, surge otro aprendizaje en el que necesariamente tenemos que ser protagonistas (pero muchas veces este protagonismo no surge desde nuestro interior como una actitud natural, convicción y creencia propia sino que más bien viene obligado desde el exterior por las condiciones que imponen los sistemas familiares, educativos y sociales) que se llama “aprendizaje de segundo nivel” en el que cuando uno se forma profesionalmente en cualquier disciplina incorpora un nivel de conciencia ya no tan superficial sino que tiene mayor profundidad y que se puede evidenciar cuando vemos como cada profesional puede distinguir aspectos propios de su disciplina que otras personas con diferentes formaciones no pueden ver; como por ejemplo, un médico oculista puede ver cosas en el ojo humano que un ingeniero civil no puede ver y a su vez un médico no puede ver en una edificación lo que el ingeniero si puede distinguir. Entonces aquí ya hemos ampliado un poco más nuestro nivel de conciencia que si bien está enfocado más en lo que está fuera de uno sobre todo en las profesiones técnicas, cuando se trata de profesiones “humanistas” o que tienen que ver con trabajar con personas se puede producir una mayor conciencia hacia el interior de uno mismo. Igual es importante mencionar que no necesariamente el formarse en una profesión o cualquier estudio de postgrado de cualquier disciplina significa que uno va ampliar su conciencia por el solo hecho de estudiar y como por arte de magia ya está, no es así, la formación te abre la posibilidad de ampliar tú mirada en la medida que vayas desarrollando e incorporando tus habilidades personales y relacionales al por ejemplo interactuar con personas de otras culturas, creencias diferentes, escuchar otros puntos de vista, hacer equipo con otras formas de ser, escuchar no solo los feedback de tú familia sino también ahora de tus profesores y compañeros teniendo bien en cuenta la etapa de tú vida en la que te encuentras que es la de estar caminando hacia la adultez.

Cuando una persona ya se encuentra en la adultez generalmente llega a esta etapa de su vida con los dos niveles de aprendizajes que hemos analizado anteriormente, pero ¿Y cómo es el nivel de conciencia de un adulto en estos tiempos tan acelerados dominados cada vez más por la información, tecnología, lo virtual y lo técnico?…Lamentablemente veo que es más superficial como si estuviese involucionando viviendo sin reflexionar ni tomar conciencia con la mirada casi exclusivamente hacia fuera de sí “pero sin la inocencia y curiosidad de cuando era niño”…enfocado hacia lo que pasa en los entornos donde se mueve…hacia lo que hacen otras personas que constituyen sus relaciones. Para profundizar más aquí y tenerlo más claro ¿Y la mirada hacia sí mismo, hacia dentro de su alma?…la veo mínima, escaza o incluso inexistente, escucho decir cada vez con más frecuencia “no hay tiempo” “estoy full, me gana el tiempo” “en la vida solo hay tiempo para ejecutar, para nada más maestro”…Entonces ¿Cómo estamos viviendo?…Vivimos en “Transparencia” como si tuviéramos un collarín en el cuello mirando siempre hacia fuera y haciendo todo en automático sin conciencia, ¿Y dónde quedo nuestra capacidad para el aprendizaje y la ampliación de conciencia? ¿Estamos dejando de ser humanos para convertirnos en “Terminators”? …En la vida no todo pasa por enfocarse en ejecutar acciones “externas” que en su mayoría son repetitivas-automáticas con las que obtenemos los mismos resultados y que seguimos haciendo en transparencia hasta “chocar contra el muro” (aquí se produce el “Quiebre” donde se rompe esa Transparencia a partir de alguna experiencia que vivimos en la que sentimos y juzgamos que se nos “cierran posibilidades”) que es cuando recién paramos para después “darnos cuenta” “tomar conciencia” (eso sí, “a veces”, ya que en muchas otras experiencias a pesar del “Quiebre” seguimos creyendo que los responsables o culpables de lo que nos está pasando son otras personas o el mundo exterior que nos rodea) de que algunas cosas que estamos haciendo no nos están funcionando (ya sabemos que no sabemos, ya no eres inocente desde tú inconsciencia, te diste cuenta de que se trata de ti “siempre fue así” y no de los demás ni de todo lo que te rodea exteriormente), pero ¿Vivir así? ¿A qué costo? ¿Y si no resistimos el choque? ¿Tenemos que “esperar” a tener un quiebre para “recién” tomar conciencia y abrirnos al aprendizaje? ¿Dónde vamos a dejar el poder de nuestro cuestionarnos para aprender, cambiar y mejorar como personas?…

¿De qué se trata “ser” en el mundo y “convivir” con los demás?…Se trata de acceder a un siguiente nivel de aprendizaje en el que somos capaces de vivir las experiencias que tenemos a lo largo de nuestras vidas siempre abiertos a la posibilidad de “darnos cuenta” “tomar conciencia” sin depender de “choques” o “quiebres”, reflexionando y cuestionándonos permanentemente ¿En qué estoy contribuyendo “yo” para que pase esto que me está pasando en mi vida? ¿Cómo estoy siendo en el mundo y en mi convivencia con los demás? ¿Cómo estoy eligiendo vivir mi vida? ¿Es ésta forma en la que vivo lo que realmente quiero para mí?…y después de remover nuestro interior, aterrizar reconociendo “como somos” y desde allí seguir ampliando conciencia sobre ¿Hacia dónde voy siendo así? ¿Es allí donde quiero llegar, ese el futuro que deseo para mí? ¿Cuáles van a ser las consecuencias para mi vida y mis relaciones si yo sigo siendo como soy?…Entonces llegados hasta momento en la ampliación de nuestra conciencia en el que “ya nos vimos en el espejo” y sabemos en el presente que ya no somos inocentes desde nuestra inconsciencia, nos abrimos a vivir una nueva disyuntiva que surge cuando ya estamos en el camino del aprendizaje en ese siguiente nivel…y ésta es ¿Permanecer o Cambiar?…Si eliges “permanecer” se término el camino del aprendizaje para ti y sigues por otros caminos, pero si eliges “cambiar” sigues en el sendero del aprendizaje en su nivel más profundo y desde allí surgen nuevas preguntas ¿Quién quieres ser? ¿A dónde quieres llegar? ¿Qué futuro deseas verte? ¿Por dónde vas a empezar? ¿Cómo vas hacer para cambiar? ¿Qué necesitas hacer?…Y entonces con lo hemos estado reflexionando anteriormente ¿De qué nivel de aprendizaje estamos hablando? ¿Cuál es ese siguiente nivel de aprendizaje?…Se trata del “aprendizaje de tercer nivel” o también llamado “aprendizaje transformacional”…en el que alcanzamos el máximo nivel de conciencia llegando incluso al núcleo del alma humana y es en éste nivel donde se producen los procesos de transformación personal, donde cambiamos nuestra forma de ser y nos convertimos en otras personas en “nuevos” seres en el mundo. Aquí primero miramos hacia dentro nosotros mismos, nos cuestionamos con preguntas reflexivas, luego ampliamos nuestra conciencia develando lo que antes no veíamos (le ponemos luz a las sombras de nuestras almas), nos re-descubrimos y encontramos nuestras propias respuestas para seguir avanzando hasta concretar nuestras metas, y desde allí levantamos la mirada…”una nueva mirada” con la que ahora vemos a los demás, vemos a la vida y al mundo exterior…y vamos distinguir cosas que antes no veíamos y desde allí abrirnos nuevas posibilidades y a su vez abrirle nuevas posibilidades a las personas con las que nos relacionamos en todas las áreas de nuestras vidas generando nuevas realidades, lo cual significa en último término que generemos “nuevas” acciones o acciones “diferentes” que antes nos eran imposibles hacer pero que ahora las hacemos, no como algo puntual o esporádico sino que lo hacemos en forma recurrente creando nuevos hábitos con los que obtenemos resultados diferentes que nos son satisfactorios y nos llenan de bienestar, y en ese nuevo actuar nuestro que es visible para todos nos re-definimos como humanos y evidenciamos nuestro cambio para ser mejores personas. Sin embargo, ¿Es suficiente con vivir solo un proceso de aprendizaje transformacional en donde evidenciemos lo reflexionado anteriormente y listo ahí quedo el tema?…No, para nada, es solo “una aguja en el pajar”, no es suficiente y debemos tener bien claro que esto recién es el inicio de nuestra aventura transformacional.

¿Protagonista o Espectador de tú Aprendizaje Transformacional?…Y con todo lo que hemos reflexionado hasta aquí ¿Tu qué crees? ¿Dónde vas a dejar el poder de construir y re-construir continuamente tú propio ser, tú propia vida?…Tú elección debería caer por sí sola y si me lo permites “no hay opción” pero ojo es fundamental tú actitud y convicción “cambia quien quiere cambiar” a fondo y con coraje. Se hace indispensable reconocer que nuestra humanidad necesita con carácter de urgencia de más humanos “protagonistas de su aprendizaje transformacional” (ojo, No protagonistas enfocados en “adquirir” información ni expertos en “usar” la tecnología y mucho menos especialistas en lo técnico)…Es decir protagonistas no solo en el primer y segundo nivel de aprendizaje sino también y fundamentalmente en el nivel del “aprendizaje transformacional” que a diferencia de los otros dos niveles este último depende exclusivamente de nosotros independientemente de los condicionamientos que recibamos de los diferentes sistemas organizacionales en los que participemos…“es todo nuestro” y es un nivel al cual todos podemos y deberíamos llegar y “mantener”, visualizándolo siempre como meta máxima dentro del camino del aprendizaje humano por el que temprano o tarde podremos concretar el máximo crecimiento personal que nos permitamos tener en nuestras vidas. Esto además significa como lo comenté anteriormente “no sujetar” nuestro aprendizaje transformacional a los quiebres o choques que cada cierto tiempo podríamos tener “con suerte” en nuestras vidas que nos puedan despertar del letargo de la rutina repetitiva (eso sí, si es que suceden porque si no nos podemos ir de largo hasta el último aliento y aquí no paso nada) ni tampoco vivir un proceso puntual de cambio personal integral y listo ahí quedó, para luego volver otra vez a la muy común danza del alma humana basada en “quiebres repetitivos y reactivos”. Entonces cuando hablamos de ser protagonistas del aprendizaje transformacional necesitamos ir “más allá” de lo expuesto anteriormente y construir en el día a día un protagonismo que sea “proactivo” y “sostenible en el futuro” evidenciable en cada persona a través de una práctica recurrente de este nivel de aprendizaje, como lo plantea por ejemplo la disciplina del Coaching Ontológico, que conlleve en última instancia a la creación de un nuevo hábito enfocado al cambio para maximizar el crecimiento personal y a su vez establecer una forma de vida (filosofía de vida) basada en el mejoramiento continuo del alma humana para vivir a plenitud y en bienestar. Finalmente dicho hábito fundamental para la supervivencia humana en el futuro, lo podemos terminar de definir integrando lo que hemos analizado hasta aquí como…“Autoaprendizaje”.

Visitas: 159

Acerca de Clever Morante

Esposo de Giova. Hijo de Margarita. Perseverante, analista y comunicador. Pasión por indagar, aprender y escribir. Coach Profesional Certificado con experiencia en desarrollo de personas, equipos y organizaciones; e Ingeniero Industrial con experiencia en el sector industrial ocupando puestos de liderazgo en varias de sus gestiones clave. Emprendedor independiente del coaching profesional desde mi Fan Page "La Posada de los Aprendices" que es un espacio virtual enfocado al desarrollo personal y organizacional en donde estoy creando contenidos de valor (artículos y videos), haciendo presentaciones en vivo y ofreciendo mis servicios de coaching.

2 comentarios en ““¿Hasta dónde estás dispuesto a explorar en tú Interior para Maximizar tú Crecimiento Personal?… ¿Protagonista o Espectador de tú Aprendizaje Transformacional?…”

    1. Gracias por tu consideración y reconocimiento, me motiva mucho para seguir escribiendo y en breve estaré publicando un nuevo artículo, así que ojalá que puedas verlo y darme tus comentarios. Sigamos compartiendo. Que sigas avanzando y aprendiendo. Poderoso Abrazo, Clever

Deja una respuesta